Una ceremonia de Apertura del Día del Señor el sábado en la tarde es una forma maravillosa de que una familia o casa le den la bienvenida y celebren el día del Señor, el día de la resurrección del Señor, el domingo.

Celebración de apertura del Día del Señor

Encendido de la vela 

ASISTENTE:   En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. 

GRUPO:   Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de lo que se ha hecho. 

ASISTENTE:   En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 

GRUPO:   La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la han vencido.

ASISTENTE:   Padre celestial, en honor de tu Hijo, luz del mundo y autor de la vida, nos disponemos a encender la luz para el día del Señor. En este día tú resucitaste de entre los muertos a tu Hijo Jesús, e inauguraste la nueva creación. Que nuestra celebración de su resurrección en este día esté llena de tu paz y de bendiciones celestiales. Muéstranos tu gracia, y haz que tu Santo Espíritu habite entre nosotros con toda su riqueza.   

Padre de bondad, continúa derramando sobre nosotros tu misericordia. Haz que seamos dignos de caminar en el sendero de tu Hijo, fieles a tu enseñanza e inquebrantables en el amor y en el servicio. Mantén lejos de nosotros toda ansiedad, oscuridad y tristeza; y concédenos que la paz, la luz y la alegría moren siempre en medio de nosotros. 

GRUPO:   Porque en ti está la fuente de la vida, y tu luz nos hace ver la luz. 

El Asistente enciende la vela, y extendiendo las manos hacia ella dice la siguiente bendición: 

ASISTENTE:   Bendito seas, Señor Dios nuestro, que creaste la luz en el primer día, y que también en el primer día de la semana resucitaste a tu Hijo, luz del mundo, para dar inicio a la nueva creación. 

Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del universo, que nos llenas de gozo al encender la luz para el Día del Señor. 

GRUPO:   Amén 

LÍDER:   Confiemos en el Señor y en su auxilio salvador. 

GRUPO:   El Señor es mi luz y mi salvación. 

LÍDER:   Recibamos su vida y alegrémonos en su presencia. 

GRUPO:   él es la luz verdadera que alumbra a todo hombre. 

LÍDER:   Guardemos sus mandamientos y caminemos por sus sendas. 

GRUPO:   Lámpara es su palabra para mis pasos, luz en mi sendero. 

LÍDER:   Proclamemos su bondad y declaremos su gloria. 

GRUPO:   Somos la luz del mundo y la sal de la tierra.

Bendición de la cena y consagración del día 

LÍDER:   Hermanos, ha llegado el día del Señor. 

GRUPO:   Démosle la bienvenida en alegría y en paz. 

LÍDER:   Hoy dejamos de lado las preocupaciones de la semana, para honrar al Señor y celebrar su resurrección. Hoy dejamos nuestro trabajo, para rendirle culto a Dios y para recordar la vida eterna a la cual nos ha llamado. 

GRUPO:   El Señor mismo está con nosotros, para refrescarnos y fortalecernos. 

LÍDER:   Démosle la bienvenida a Dios entre nosotros y glorifiquemos su nombre. 

GRUPO:   Amémonos unos a otros en Cristo. 

LÍDER:   Que el Espíritu Santo esté con nosotros, para profundizar nuestra entrega al Señor y aumentar nuestro celo por el modo de vida que nos ha dado. 

Bendición del vino

El Líder vierte vino en la copa, la levanta, y dice la siguiente oración: 

LÍDER:   Alabemos a Dios con este símbolo de alegría, y démosle gracias por las bendiciones de la semana que pasó: por la salud, la fuerza y la sabiduría; por nuestra vida comunitaria en La Espada del Espíritu; por la disciplina de nuestras pruebas y tentaciones; por la felicidad que nos ha venido de nuestro trabajo. 

La siguiente sección varía según el tiempo del año:


Forma corriente 

LÍDER:   Démosle gracias de modo especial en este día por las grandes bendiciones que nos ha dispensado en Cristo. De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia. Estando nosotros muertos a causa de nuestros pecados, Dios nos dio vida juntamente con Cristo, y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús. Señor Dios nuestro, tú nos has traído al descanso de Cristo. 

GRUPO:  Ahora vivimos con él por el Espíritu Santo, y aguardamos el día en que habitaremos con él en tu Reino para siempre. 


Adviento

LÍDER:   Démosle gracias de modo especial en este día por la salvación que recibimos en Cristo. Mediante su venida en la carne él nos rescató del pecado y del poder de la muerte, y cuando venga otra vez renovará todas las cosas, destruirá todo mal, y establecerá el Reino eterno de Dios sobre la tierra. Señor Dios nuestro, tú nos has hecho hijos tuyos por medio de Jesucristo. 

GRUPO:   Ahora vivimos con él por el Espíritu Santo, y aguardamos el día en que habitaremos con él en tu Reino para siempre. 


Navidad

LÍDER:   Démosle gracias de modo especial en este día por las grandes bendiciones que nos ha dispensado en Cristo. En él quiso residir la plenitud de Dios, reconciliando la tierra con el cielo, e impartiéndonos plenitud de vida. En él el Verbo se hizo carne, haciendo posible que los hombres y mujeres de carne se volvieran hijos de Dios. Padre celestial, tú nos has revelado tu gloria en Jesucristo, y nos has hecho partícipes de la naturaleza divina. 

GRUPO:  Ahora vivimos con él por el Espíritu Santo, y aguardamos el día en que habitaremos con él en tu reino para siempre. 


Cuaresma

LÍDER:   Démosle gracias de modo especial en este día por la victoria sobre el pecado que él obtuvo para nosotros en la cruz, y por este tiempo en que tornamos nuestros ojos hacia él con renovado fervor, con hambre y sed de vivir en rectitud. Señor Dios nuestro, esta semana hemos ayunado para poder buscar tu rostro. 

GRUPO:   Y ahora comemos y bebemos con gozo al celebrar tu salvación. 


Pascua

LÍDER:   Démosle gracias de modo especial en este día por la gran victoria que nos ha obtenido en Cristo. Por su resurrección él ha triunfado sobre el pecado, ha vencido la muerte, ha derrotado a Satanás, y ha obtenido para nosotros las riquezas de una herencia eterna. Estando nosotros muertos a causa de nuestros pecados, Dios nos dio vida juntamente con Cristo, y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús. Señor Dios nuestro, tú nos has dado un nuevo nacimiento mediante la resurrección de Cristo. 

GRUPO:   Ahora vivimos con él por el Espíritu Santo, y aguardamos el día en que habitaremos con él en tu Reino para siempre. 


Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 

LÍDER:   Démosle gracias de modo especial en este día por la unidad que disfrutamos en el Cuerpo del Cristo y por nuestro llamado a la vida ecuménica en La Espada del Espíritu. Que todos seamos perfectamente uno, para que el mundo conozca y crea. Señor Dios nuestro, tú nos estás conduciendo a la plenitud de la unidad mediante la obra de tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. 

GRUPO:   Ahora vivimos con él por el Espíritu Santo, y aguardamos el día en que habitaremos con él en tu Reino para siempre. 


La celebración continúa sin cambios a partir de aquí:

LÍDER:   Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del Universo, que has creado el fruto de la vid. 

GRUPO:   Amén 

LÍDER:   Bendito seas, Señor Dios nuestro, por el verdadero descanso que nos has dado en tu Hijo Jesús, y por este día que es una conmemoración de su obra redentora. Recibimos este día con alegría, y lo consagramos a la celebración de su resurrección y de la nueva creación que está fundada en él. Mira con bondad a tus siervos y muéstranos tu gloria. Bendito seas, Señor Dios nuestro, que favoreces a tu pueblo en los días que apartamos para tu honra. 

GRUPO:   Amén

El Líder bebe de la copa y la pasa a los presentes. 

Bendición del pan

LÍDER:   Los ojos de todos te están aguardando, oh Señor, y tú les das la comida a su tiempo. 

GRUPO:   Abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente. 

LÍDER:   Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del Universo, que haces que la tierra produzca el pan. 

GRUPO:   Amén.

Se distribuye el pan, y se da inicio a la cena. 

Bendiciones después de la cena

Después de la cena se llena otra copa de vino, y se dicen las siguientes bendiciones teniendo la copa levantada:

LÍDER:   Bendigamos al Señor. 

GRUPO:   Bendito sea el nombre del Señor ahora y por siempre. 

LÍDER:   Bendigamos a nuestro Dios, porque hemos participado de su generosidad. 

GRUPO:   Bendito sea nuestro Dios, porque hemos participado de su generosidad, y por su bondad tenemos vida.

LÍDER:   Bendito seas, Señor Dios nuestro, que alimentas al mundo entero con tu bondad, tu gracia, tu amor fiel y tu misericordia. Por tu gran bondad los alimentos nunca nos han faltado. Que no nos falten jamás, por el honor de tu gran nombre, pues tú nutres y sustentas a todos los seres y haces bien a todos, y provees alimento a todas tus criaturas que tú mismo has hecho. Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del universo, que das alimento a todos. 

GRUPO:   Bendito sea su nombre por siempre. 

LÍDER:   Bendito seas, Señor Dios nuestro, pues por tu gran misericordia hemos nacido de nuevo a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para recibir una herencia sin mancha, que no se corrompe ni se marchita. Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del universo, porque nos das nueva vida en tu Hijo. 

GRUPO:   Bendito sea su nombre por siempre. 

LÍDER:   Oh Señor Dios nuestro, ten misericordia de tu pueblo que pertenece a tu Hijo y que es la morada de tu Espíritu. Concédenos que el pueblo cristiano en todo el mundo alcance la unidad por la cual oró Jesús la víspera de su sacrificio, y que los que pertenecemos a La Espada del Espíritu seamos un signo de esa unidad y un medio para su crecimiento. Que todo tu pueblo sea renovado en el poder de tu Espíritu, para que estemos sin mancha ni defecto y preparados para el retorno de tu Hijo. Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del universo, que gobiernas y edificas a tu pueblo. 

GRUPO:   Bendito sea su nombre por siempre. 

Mientras se pasa la copa, el Líder dice la siguiente bendición conclusiva

LÍDER:   El Señor los bendiga y los proteja; el Señor haga brillar su faz sobre ustedes y les sea propicio; el Señor les muestre su rostro y les conceda la paz. (Números 6:24–26) 

GRUPO: Amén.

Ceremonia de clausura para el anochecer del domingo

Bendición antes de la cena

Se coloca en la mesa la vela del Día del Señor, ya sea porque se mantuvo encendida a lo largo del día o porque se vuelve a encender en este momento. Se comienza con un canto, y si es del caso con un tiempo de alabanza espontánea. En este punto se puede incluir la siguiente oración —que es la bendición de Zacarías tomada de Lucas 1—, o bien el Líder puede decidir pasar de una vez a la oración que viene después de ella.

LÍDER: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abraham, para concedemos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia en su presencia, todos nuestros días.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

El líder vierte vino en una copa, la levanta, y continúa como sigue:

LIDER: Él es mi Dios y Salvador.

GRUPO: Confiaré y no temeré.not be afraid

LÍDER: Porque mi fuerza y mi canción es el Señor.

GRUPO: Él fue mi salvación.

LÍDER: Y sacaremos aguas con gozo de las fuentes de la salvación. La salvación viene del Señor.

GRUPO: Descienda tu bendición sobre tu pueblo.

LÍDER: El Señor de los Ejércitos está con nosotros.

GRUPO: Nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

LÍDER: Para el pueblo de Dios todo fue esplendor, alegría, triunfo y gloria.

GRUPO: Así sea también para nosotros.

LÍDER: Alzaré la copa de la salvación, invocando el nombre del Señor. Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del universo, que has creado el fruto de la vid.

GRUPO: Amén

Mientras se pasa la copa se dice esta bendición sobre el pan, si la ceremonia se está realizando en el marco de una cena.

LÍDER: Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del uni- verso, que haces que la tierra produzca el pan.

GRUPO: Amén.

Se distribuye el pan, y se da inicio a la cena.

Oración después de la cena

Conclusión del día

El Líder levanta la copa de vino, y dice esta bendición:

LÍDER: Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del uni- verso, que nos santificas mediante la fe en la resurrección de Cristo y nos bendices en este día que hemos apartado para celebrar su vic- toria. Bendito seas, Señor Dios nuestro, que nos has dado nueva vida en tu Hijo.

GRUPO: Amén

Se pasa la copa común de vino, y se dice la siguiente oración mien- tras se está pasando la copa:

LÍDER: Padre celestial, concédenos el gozo de co- menzar en paz los días de trabajo que se acercan, liberados de todo pecado y transgre- sión, llenos de la alegría de tu Espíritu Santo, y siguiendo los caminos de tu Hijo Jesús. Haz que nos revistamos completamente de él, el Hombre Nuevo, creados a tu imagen en ver- dadera rectitud y santidad.

Padre de misericordia, bendice y haz prosperar el trabajo de nuestras manos. Haz que demos fruto en toda obra buena, incan- sables en hacer el bien, sabiendo que en Cristo nuestro esfuerzo no es en vano. Que todo lo que hagamos, de palabra y de obra, sea para alabanza de tu gloria por medio de Jesús tu Hijo.

Dios y Rey nuestro, guía y defiende al pueblo que lleva tu nombre. A todos los que cultivan hacia tu pueblo pensamientos de bien, fortalécelos y hazlos prosperar, y cumple sus propósitos; pero a todos los que traman contra tu pueblo proyectos que no son para bien, frústrales sus planes y haz que no tengan efecto, tal como está escrito: “Hagan planes, que fracasarán; pronuncien amenazas, que no se cumplirán, porque tenemos a Dios con no- sotros.” (Is. 8:10)

Abre para nosotros, Padre de mi- sericordia y Señor de perdón, en esta semana y en las que vienen, las puertas de la luz y de la bendición, de la redención y de la salvación, del auxilio celestial y del regocijo, de la santi- dad y de la paz, del estudio de tu enseñanza y de la oración. Y que también en nosotros se cumpla la Escritura:

“¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que pregona la victoria, que dice a Sion: ‘Ya reina tu Dios’!” (Is. 52:7)

GRUPO: Amén

El Líder extingue la vela del Día del Señor, si es que se ha tenido encendida. Se puede concluir con un canto.

Descargas

Este folleto incluye dos ceremonias para la apertura y el cierre del Día del Señor. Están basadas en las prácticas del pueblo judío que Jesús y sus discípulos, así como los primeros cristianos probablemente seguían.

Si realizan una celebración para grupos grandes, se puede descargar la ceremonia en formato de diapositivas.

Existe, además, enseñanza sobre el Día del Señor.