Primeros Frutos de Pentecostés- Shavuot

Monte Sinai Shavuot Pentecostes

Primeros Frutos de Pentecostés- Shavuot

Celebrar la fiesta judía de Pentecostés y su cumplimiento en Cristo

por Don Schwager 

Celebrar las obras maravillosas de Dios God’s wonderful deeds
La fiesta de Pentecostés, llamada en hebreo Shavuot es una de las tres fiestas de peregrinaje judías del Antiguo Testamento, junto a la Pascua y Sukkot. En tiempos de Jesús, peregrinos de todo el mundo conocido habrían viajado a Jerusalén para celebrar esta gran fiesta. Pentecostés, que literalmente significa “cincuenta días”, se refiere al número de días desde el ofrecimiento de las gavillas de cebada al inicio de la Pascua. También se conoce como la “Fiesta de las Semanas” pues el tiempo desde la Pascua son 7 semanas más 1 día; el “Día de los Primeros Frutos”, cuando las primicias de la cosecha de primavera se ofrecían en el Templo; y el “Festival de la entrega de la Ley” (Hag Matan Torateinu). Esta celebración se describe en los libros del Éxodo 23:14-17 y 28:26-31, Números 28:26-31, y Deuteronomio 16:9-12.

La Pascua judía celebraba la liberación física de Israel de la esclavitud en Egipto y la Entrega de la Torá (los Diez Mandamientos) en Shavuot celebran la liberación espiritual de la esclavitud a la idolatría y la inmoralidad. Shavuot es el aniversario de la entrega de la Ley en el Monte Sinaí, donde Dios hizo una alianza con su pueblo y les dio un nuevo modo de vida encarnado en los 10 mandamientos. Los Saduceos la celebraban 50 días despues del Primer domingo después de la Pascua.

Esta oración judía para dicha fiesta fue compuesta por un autor anónimo del Medioevo:

Para la fiesta de las semanas
Siempre recordaré las obras maravillosas del Señor
cuando Israel estaba en el Sinaí,
cuando Moisés guio a su pueblo desde Egipto hasta la libertad.

Permanecieron purificados al pie del monte
para reciir tu ley, tu santa ley; que juraron obedecer por siempre.
Israel era una nación santa en medio de todas las naciones,
una cosa santa y preciosa para el Señor. 

En lo alto del monte, tu voz, Señor, se escuchó,
revelando grandes cosas:
entonces vieron los ciegos y los sordos oyeron tu voz,
mientras los mudos abrían sus bocas para hablarte.

Entonces, Señor, te revelaste
a quienes te habían buscado y les dijiste: 
Yo soy la roca, yo soy tu escudo y tu defensa, Yo soy el único Dios.

Te mostraste en majestad, en gloria y esplendor,
para entregar tus mandamientos.

Fueron rodeados jóvenes y viejos con la misma gloria
que te rodea y con tu grandeza.

Y aún este día, en mi corazón y mi alma y en cada pensamiento
bendigo las maravillas y prodigios que tu, Señor, realizas.

Al cumplirse el día de Pentecostés!
Las fiestas judías de la Pascua y Pentecostés tienen su cumplimiento en la muerte, resurrección y ascensión del Señor Jesús y el envío del Espíritu Santo sobre los discípulos de Jesús.

Basilio el Grande, uno de los padres de la iglesia del Siglo 4to, describe como estas fiestas se cumplieron en la Nueva Alianza establecida por Cristo:

Pentecostés es la culminación de la obra de nuestra salvación, aquel poderoso plan originado hace mucho tiempo cuando el Señor empezó a formarse un pueblo para sí. ¡Cuántos signos maravillosos pueden descubrirse en esta fiesta que enlazan la antigua dispensación con la nueva, enseñándonos que la ley de Moisés era el heraldo de la gracia de Cristo, en la que encontraría su cumplimiento! 

Cincuenta días después del sacrificio del cordero que marcaría la liberación de los Hebreos de los Egipcios, la ley fue entregada al pueblo de Israel en el Sinaí; y cincuenta días después de la resurrección de Cristo tras su inmolación como el verdadero Cordero de Dios, el Espíritu Santo bajó sobre la nueva Israel, el pueblo que puso su fe en Jesús. El mismo Espíritu Santo fue el autor del Antiguo y del Nuevo Testamento; los fundamentos del evangelio fueron puestos en la antigua alianaz. ¡Cuánto significado podemos encontrar, por lo tanto, en las primeras palabras del segundo capítulo de Hechos: “Al cumplirse el día de Pentecostés”!

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Don Schwager es un miembro de Los Siervos de la Palabra y autor del sitio web La Palabra Diaria: Lecturas y Meditaciones. Este artículo fue tomado de El Baluarte Viviente Junio/Julio 2019. Usado con permiso.

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