¿De qué lado estás? – Los Testigos de la Pasión

¿De qué lado estás? – Los Testigos de la Pasión

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– por Carlos Mantica

XIX. Conclusión
Hermanos, hemos recorrido el camino de la cruz y encontrado a los testigos de la pasión. Te podría preguntar: ¿Hay alguno de ellos en que te podrías mirar como en un espejo? Si no en su modo de ser, quizás en sus actitudes, en sus valores, en sus ideas. En su postura frente a Jesucristo. ¿Cómo te ubicas entre los testigos de la Pasión. ¿A qué grupo perteneces?

Y sin embargo lo que te digo ahora es que no importa. No importa a cual hayas pertenecido hasta hoy. No te amargués mirando hacia atrás. Jesús no sufrió para que tú sufrieras. Jesús no murió para que tú siguieras muerto. La muerte es solo el paso previo a la resurrección. Jesús vive y lo que quiere es que tú tengas vida y una vida abundante

Aunque seas pecadora como María Magdalena. Aunque hayas venido aquí forzado o por pura casualidad como Simón de Cirene. Aunque hayas sido condenado por los hombres por delitos graves, como Dimas (el buen ladrón). Aunque seas totalmente ignorante en asuntos religión y no entendás todavía la maravilla de lo que se te abre por delante al haberte topado con Jesús… incluso aunque estés al servicio de los enemigos de Cristo, como El Centurión… respondé hoy a la cruz y la sangre salvadora de Jesucristo y participa de su resurrección y de su gloria!

A todo el que me confesare delante de los hombres -dice el Señor- yo lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos; pero a todo aquel que me negare delante de los hombres, yo lo negaré delante de mi Padre. . . (Lc 12: 8)

Quiero terminar con una parábola que el Señor escribió para vos:

Entonces Jesús les contó esta parábola: ¿Quién de ustedes si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, contento la pone sobre sus hombros y al llegar a su casa junta a los vecinos y les dice: Felicítenme porque ya encontré la oveja que se me había perdido. Les digo que así también hay más alegría por un pecador que se convierte que por noventa y nueve personas buenas que no necesitan convertirse.

Hermano: Sé vos esa alegría del Señor que hoy te quiere, no arrastrar, ni empujar, ni corregir, sino cargarte sobre sus hombros y celebrar el haberte encontrado.

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Carlos Mántica es uno de los Fundadores de la Comunidad Ciudad de Dios en Managua, Nicaragua y uno de los líderes fundadores de la Espada del Espíritu. Sirvió como presidente de la Espada del Espíritu entre 1991 y 1995. Adaptado del libro ‘De huevo a pájaro’. © 2001, Carlos Mántica.

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